Un total de cien profesionales del agro iniciaron su formación especializada este jueves, 12 de marzo. Así lo informó el Gobierno Regional (GORE) de Ñuble tras la apertura oficial del ciclo académico. Las clases buscan enfrentar los desafíos del cambio climático local.
El plan formativo se titula proyecto Fruticultura Sostenible y Resiliente al Cambio Climático. La especialización se articula directamente con el Magíster en Fruticultura Moderna. Las cátedras son impartidas por la Universidad Adventista de Chile junto al INIA Quilamapu.
La iniciativa contempla una inversión superior a $2.500 millones. Los matriculados pertenecen a programas de asistencia como PRODESAL. Los trabajadores actúan como el primer eslabón de transferencia tecnológica hacia los campesinos locales.
Las 21 comunas del territorio se verán involucradas mediante la aplicación de los nuevos sistemas. La instrucción busca modernizar el sector frutícola regional mediante la diversificación productiva. También se contempla incorporar especies vegetales adaptadas a las nuevas condiciones meteorológicas.
El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, dijo que “hemos seleccionado a 100 profesionales que hoy se empiezan a capacitar en este postítulo”. La autoridad indicó que “son ellos quienes nos van a ayudar a que este gran proyecto que estamos impulsando en Ñuble sea sostenible en el tiempo”.
El vicerrector de la Universidad Adventista de Chile, Erwin Jerez, señaló que “los estudiantes transitarán por un plan formativo integral”. El académico afirmó que el trayecto “abarca desde frutales menores hasta el manejo avanzado de riego y nutrición”.
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Habrá giras técnicas hacia el extranjero
Junto a la formación universitaria, el proyecto incluye un componente de vinculación con otros países. Un total de 42 agricultores locales efectuarán giras técnicas internacionales. Los destinos seleccionados son España, Portugal, Estados Unidos y Guatemala.
Los productores conocerán experiencias avanzadas sobre adaptación climática en los territorios antes mencionados. Luego de la observación en terreno, las técnicas podrán ser replicadas en los predios regionales.
El director regional de INIA Quilamapu, Javier Chilian, afirmó que “el proyecto busca no solamente generar diversificación productiva e instalar sistemas productivos nuevos”. El directivo dijo que el plan busca “también generar conocimiento”.
Chilian señaló que esperan “que cada beneficiario se convierta en un embajador, multiplicando lo aprendido para fortalecer la fruticultura”. Los cien especialistas capacitados tendrán la responsabilidad de aplicar la transferencia tecnológica en terreno.













