La Región de Ñuble enfrenta una situación crítica debido a la simultaneidad de incendios forestales que han obligado al Gobierno a decretar Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe.
En este escenario, el Presidente de la República designó al general de brigada Carlos Urrutia Aray como el Jefe de Defensa Nacional en Ñuble, asumiendo el mando inmediato de la zona afectada para gestionar la emergencia y resguardar a la ciudadanía.
Trayectoria del militar
El oficial a cargo de la seguridad regional es un miembro activo del Alto Mando del Ejército para el periodo 2026. Según la nómina oficial de la institución castrense, Carlos Urrutia Aray ascendió al grado de General de Brigada tras el proceso anual de calificaciones de 2025.
Asimismo, su destinación actual en la estructura militar corresponde al cargo de Director del Centro de Estudios e Investigaciones Militares (CESIM). Dicho organismo es una unidad especializada en «análisis estratégico, la gestión del conocimiento y la investigación en seguridad, defensa y ciencias militares».
En su calidad de General de Brigada, Urrutia posee la experiencia necesaria para liderar unidades estratégicas y planificar operaciones complejas. Este rango implica la gestión de grandes contingentes y recursos, capacidades que ahora deberá volcar hacia la protección civil y el apoyo logístico en las provincias de Diguillín, Itata y Punilla.
¿Qué rol ejerce el Jefe de Defensa Nacional?
La designación de un Jefe de la Defensa Nacional no es simbólica; otorga amplias facultades administrativas y operativas estipuladas en la Constitución y la Ley Orgánica Constitucional de los Estados de Excepción.
Específicamente, el general Urrutia asume el mando directo de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad Pública que se encuentren en la zona de catástrofe.
Entre sus deberes fundamentales se encuentra controlar la entrada y salida de la zona, así como el tránsito dentro de ella, para facilitar el desplazamiento de los equipos de emergencia.
Además, tiene la potestad de dictar medidas para proteger servicios de utilidad pública y ordenar el acopio de alimentos o reservas necesarias para la subsistencia de la población damnificada, que ya suma 272 personas y 23 albergados según el último COGRID.
Así lo informó LA FONTANA: Balance oficial: Hay 272 damnificados por incendios en Ñuble y 23 personas en albergues
Las primeras declaraciones del general Urrutia
En sus primeras intervenciones, la autoridad militar ha sido enfática respecto a las conductas de riesgo. El general señaló que “lo más importante es hacer un llamado a las personas a evitar las faenas, totalmente prohibidas porque provocan un peligro”.
El militar solicitó a la comunidad mantener los caminos despejados. La colaboración ciudadana es vital para que Bomberos y Conaf puedan acceder a los 8 grandes incendios activos que hoy consumen la vegetación de la región.













