Una acción judicial conjunta realizaron este viernes os alcaldes de Chillán y Chillán Viejo (Región de Ñuble). Los jefes comunales interpusieron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Chillán debido a la persistencia de malos olores en la zona.
Así lo informaron ambos municipios, el pasado viernes, 16 de enero. La medida busca resguardar la calidad de vida de los habitantes de la intercomuna. La presentación legal alude a las operaciones de dos empresas del sector, las cuales serían el foco de las emanaciones molestas.
Según detallaron los ediles en el escrito, la emergencia ambiental afecta directamente a unas veinte unidades vecinales de ambas ciudades. El recurso judicial responsabiliza directamente a dos empresas en la zona, aunque el comunicado en el que se dio a conocer no detalla qué planteles o recintos concretos son apuntados en el documento.
El conflicto sanitario se ha intensificado desde finales de diciembre de 2025, extendiéndose durante el inicio del presente año. Las autoridades sostienen que no se trata de un evento aislado, sino de una vulneración sistemática que se arrastra desde 2018 y que se agrava en los meses de verano.
El alcalde de Chillán, Camilo Benavente, señaló que “hemos presentado un recurso de protección para que se investiguen las causas de estos malos olores y para que esto pare de una vez por todas”.
Recurso judicial detalla químicos en el aire
El documento ingresado al tribunal detalla la presencia de sustancias específicas en el aire que respiran los vecinos. Entre los compuestos identificados figuran gases sulfurados como el sulfuro de hidrógeno, producido por degradación orgánica, y el amoníaco.
La acción legal apunta a que estas emisiones provendrían de instalaciones como planteles porcinos o plantas de aguas servidas. El texto argumenta que, según la normativa sanitaria, estas infraestructuras no deberían generar olores ofensivos si fueran operadas correctamente.
El alcalde de Chillán Viejo, Jorge del Pozo, indicó que “nuestros habitantes de la intercomuna Chillán y Chillán Viejo tienen el derecho a vivir en un ambiente sin contaminación”.
Documento también estudia los horarios del hedor
Los episodios de contaminación odorífera presentan un patrón horario definido que altera la rutina doméstica. Las emanaciones se perciben con mayor intensidad entre las 19:00 y las 08:00 horas del día siguiente, obligando a las familias a cerrar puertas y ventanas pese a las altas temperaturas.
Las autoridades enfatizaron que la vía administrativa ha resultado insuficiente para detener el problema. A pesar de las multas cursadas previamente, las emisiones persisten.













