Una restricción estricta a las actividades productivas rurales comenzará a regir en la Región de Ñuble debido a la emergencia por los incendios forestales. La autoridad a cargo de la zona de catástrofe decretó la obligatoriedad de la denominada “Faena Cero” en el territorio.
La medida prohíbe realizar trabajos agrícolas o forestales en la franja horaria de mayor riesgo térmico. Esta restricción se aplicará diariamente entre las 12:00 y las 18:00 horas en toda la región,.
La decisión administrativa busca reducir al mínimo la posibilidad de que chispas o el calor de maquinarias generen nuevos focos. El cumplimiento de esta instrucción será fiscalizado en terreno por patrullas del Ejército, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI),.
El Jefe de la Defensa Nacional en Ñuble, general Carlos Urrutia, señaló que “a partir de las 12 del día hasta las 6 de la tarde se hace mandatoria la antigua recomendación que existía respecto a la Faena Cero, eso ya lo firmé, ya lo dispuse”.
La autoridad reconoció que la paralización de faenas puede generar un impacto en la actividad productiva local. Sin embargo, enfatizó que la prioridad es la seguridad de la población y el resguardo de los bienes ante el avance del fuego.
El general Carlos Urrutia indicó que “hay un efecto probablemente en la economía de las personas, pero es peor un incendio que consuma todo lo que tienen”.
Tropas policiales y militares recorrerán la región
La estrategia de seguridad también contempla un cambio en el despliegue de las fuerzas de orden y seguridad. El plan operativo apunta a copar territorialmente las zonas que actualmente no presentan siniestros activos para prevenir la intencionalidad o negligencia.
El general Urrutia afirmó que “a partir de hoy día empezamos a incrementar los controles sobre las comunas, sobre los terrenos donde no hay incendios y vamos a ir aumentándolos progresivamente”. A este contingente se sumarán las unidades del Ejército que iniciarán sus recorridos de control a partir de mañana,.
La designación del general Urrutia responde al decreto de Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe vigente en la región. Esta condición otorga al mando militar amplias atribuciones para gestionar la emergencia y restringir libertades de movimiento si es necesario.













