La caída de un árbol sobre el tendido eléctrico se estableció como la hipótesis principal del siniestro. Así lo informó la Fiscalía de Ñuble este miércoles, 21 de enero, respecto al incendio que consumió mil 500 hectáreas en Quillón (Región de Ñuble). El fuego avanzó hasta la comuna de Bulnes y dejó a un hombre de 63 años fallecido.
El fiscal preferente para incendios forestales, Rolando Canahuate, se constituyó en el sector El Culbén. En este lugar la Policía de Investigaciones (PDI) identificó el punto de origen de las llamas.
Las diligencias realizadas en el sitio permitieron descartar la intervención de terceros en el inicio del fuego. La investigación se centra ahora en una figura de negligencia relacionada con la caída de especies arbóreas.
La tesis sostiene que el árbol se precipitó sobre una línea de mediana tensión. Esto provocó que los cables tocaran el suelo y generaran las chispas que iniciaron el desastre.
Lee también: Gobierno fija montos del bono para afectados por incendios en Ñuble: revísalos acá
Trabajo científico en terreno
El persecutor trabajó junto a la Fuerza de Tarea de la PDI Ñuble dedicada a estos siniestros. El equipo realizó un empadronamiento en el sector para recabar antecedentes sobre el hecho.
Los detectives desarrollaron pericias fotográficas y planimétricas para establecer científicamente la dinámica. El objetivo fue analizar la “geometría del incendio” y determinar su trayectoria exacta.
El fiscal Canahuate, señaló que se realiza “un trabajo científico”. Esto, para seguir “la huella o la ruta que sigue el fuego hasta llegar al sector Libuy”, explicó.
Relacionado: El agro de Ñuble dañado por incendios: sólo en El Carmen se han quemado 120 toneladas de cereales
Realizaron peritajes al árbol involucrado
Para corroborar la tesis se sumó una perito ecóloga del Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la PDI de Concepción. Su labor consiste en examinar las características biológicas del árbol involucrado en el incidente.
Estas pericias se complementan con el apoyo aéreo desplegado en la zona por la institución policial. Un helicóptero institucional se encarga de registrar imágenes y videos desde la altura.
La aeronave filma la geometría del siniestro para aportar información fundamental a la Fiscalía. Estos registros permitirán ratificar la hipótesis sobre el origen eléctrico y la ausencia de intencionalidad.













