Un hombre de 37 años recibió una sentencia de veinte años de cárcel tras protagonizar un ataque en San Carlos (Región de Ñuble). El Tribunal Oral en lo Penal de Chillán acreditó su responsabilidad en delitos contra su expareja y las hijas de ella, según informó este lunes, 26 de enero la Fiscalía.
El fiscal (s), Andrés Salgado, detalló las penas impuestas por el tribunal tras el juicio. La justicia dictaminó ocho años de presidio por un femicidio tentado y otros ocho años por dos homicidios tentados.
A estas condenas se sumaron cuatro años de presidio adicionales para el imputado. Esta última pena corresponde al delito de desacato, cometido al incumplir una orden judicial previa en la comuna.
Los ilícitos ocurrieron el pasado 21 de septiembre de 2024, alrededor de las 18:00 horas. El imputado llegó hasta el domicilio de las víctimas vulnerando una prohibición de acercamiento decretada por resolución judicial.
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Roció combustible a expareja e hijas
El sujeto inició una discusión con la mujer al interior del inmueble. Acto seguido, roció combustible a las afectadas y a las dos hijas utilizando una botella que portaba consigo.
El agresor intentó prender fuego utilizando un encendedor tras mojar a las víctimas con bencina. No obstante, el fuerte viento presente en la zona impidió la combustión del líquido acelerante en ese instante.
Las afectadas solicitaron ayuda inmediata ante la amenaza latente contra sus vidas. El individuo escapó del lugar a bordo de un vehículo propiedad de la hija de su expareja.
La investigación penal fue dirigida por la Fiscalía Local de San Carlos. Las pericias estuvieron a cargo de Carabineros de Chile, específicamente de la Sección OS-9 y Labocar. El Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG) también participó en el proceso como representante legal de la víctima.
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El fiscal (s), Andrés Salgado, señaló que se rindió “la prueba en juicio que permitió superar el estándar de duda razonable y lograr la condena antes indicada”.
El tribunal modificó la calificación jurídica original durante el desarrollo del juicio oral. Los jueces pasaron de considerar el hecho como femicidio frustrado a femicidio tentado. El SernamEG valoró la sentencia dada la gravedad de lo ocurrido.
La directora regional del servicio, Nicol Ulloa Castillo, señaló que “como Servicio valoramos esta condena de 20 años de presidio, ya que da cuenta de la gravedad de los hechos”.













