Una pena de presidio perpetuo recibió un hombre ( de iniciales P.A.C.S.) tras asesinar a dos familiares y herir a su sobrina. Así lo informó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Chillán por crímenes ocurridos en Quirihue (Región de Ñuble).
La resolución judicial sumó penas adicionales por tenencia ilegal de arma y de sus respectivas municiones balísticas. Los magistrados condenaron unánimemente al individuo, quien perpetró los letales ataques utilizando una escopeta durante la medianoche.
Portaba armas sin autorización
El fallo adicionó tres años y un día de cárcel por portar el armamento sin la autorización correspondiente. La sentencia sumó otros 61 días para castigar las diversas infracciones a la ley de control de armas.
La tragedia comenzó cuando las víctimas, residentes de un sector rural, denunciaron ruidos molestos del inmueble colindante. El condenado reaccionó violentamente tras percatarse que sus vecinos contactaron a Carabineros para exigir que bajaran el volumen. Ante esto, el agresor salió de su vivienda portando el arma de fuego para concretar el letal ataque.
Los violentos hechos se originaron específicamente a la altura del kilómetro 58 de una ruta de la zona. El hombre fallecido había salido de su vivienda para pedir silencio directamente a los invitados de su vecino. Tras no obtener resultados positivos, la víctima solicitó la intervención policial mediante un llamado, desatando la molestia vecinal.
Dinámica de los disparos e indemnización
El condenado disparó a corta distancia contra el dueño de casa, provocándole la muerte por una hemorragia. Posteriormente, el sujeto atacó a la esposa del fallecido, quien resultó con graves heridas al intentar auxiliarlo. Tras balear a estas dos víctimas, el individuo regresó rápidamente a su domicilio para recargar el armamento.
El último ataque afectó a la hermana del imputado, mujer que también compartía el mismo inmueble. El tribunal penal señaló que el responsable le disparó a su familiar “provocándole la muerte por atrición de cráneo”. Finalmente, el sujeto ocultó la escopeta en un potrero ubicado a casi cien metros de su residencia particular.
Lo que incautó la policía
Al interior de la casa del responsable, la policía logró incautar 53 cartuchos que permanecían intactos. En el ámbito civil, la justicia ordenó el pago compensatorio de 75 millones de pesos para la sobreviviente. Esta millonaria indemnización económica busca reparar el grave daño moral causado por los letales crímenes comprobados judicialmente.
La instancia judicial también instruyó la toma obligatoria de muestras biológicas del sentenciado, una vez ejecutoriado el fallo. Este procedimiento técnico permitirá determinar su huella genética para ingresarlo directamente al registro nacional de ADN.













