Si el video quería producir reacciones, logró su objetivo. En menos de 12 horas, una grabación de apenas 35 segundos acumula en Facebook más de 240 reacciones y medio centenar de comentarios. ¿La razón? Su contenido.
La tarde del martes, 11 de agosto, la Municipalidad de San Carlos publicó un video en sus redes sociales oficiales en el que nueve funcionarios, todos sin ser identificados con sus nombres o cargos, figuran denunciando desinformación, malas intenciones y odio.
Los participantes de la grabación, durante medio minuto, le hablan directamente a la cámara. «La crítica bien intencionada se agradece (…) pero hay personas a las que no les interesa avanzar», acusan los primeros dos trabajadores.
«Sólo quieren destruir. Todos sabemos quiénes son, todos sabemos qué pretenden» continúa el siguiente. Y se pone peor: «Su objetivo es incitar al odio y desunir. Inventan noticias falsas intentando romper lo que somos«, dicen las siguientes apariciones.
«Bienvenida la crítica, bienvenida tu opinión. No permitas que pongan la mala intención y el odio en tu corazón«, cierra la grabación. EL video se realizó en los pasillos de la Municipalidad de San Carlos y se publicó en las cuentas oficiales de la institución.
Pero ni el video ni la publicación dejan claro contra quién son tales acusaciones o en qué casos concretos se basa la administración municipal para publicar un mensaje de este tipo.
Revisa el video completo acá:
¿Contra quiénes van las acusaciones?
El video lanza graves acusaciones, pero no señala a nadie en particular. Si el municipio tiene evidencia real de noticias falsas, el camino legal para atacarlas existe: son las querellas por injurias, calumnias o el artículo 417 bis del Código Penal. Lanzar acusaciones impersonales es otra cosa.
Pero no es primera vez. La administración del alcalde Rubén Méndez en más de una ocasión ha esbozado críticas a «medios» o «publicaciones en redes sociales» que, según dicen, mienten, pero sin apuntar a quiénes son.
Ejemplo de ello es otra extraña publicación, en octubre del año pasado, a través de un grupo de WhatsApp llamado «El verdadero San Carlos». Puedes revisar la noticia en nuestro archivo haciendo clic acá.
Video puede contravenir a lo indicado por Contraloría
Pero, con el video, las acusaciones sin acusados van más lejos. De hecho, la publicación amerita, por lo menos, un análisis exhaustivo a partir del Instructivo General N° 7339/2024 emitido por la Contraloría General de la República, que regula explícitamente qué cosas se pueden y no hacer a través de las redes sociales municipales.
El documento y reiterados dictámenes del ente contralor señalan, por ejemplo, que las redes sociales municipales «sólo pueden utilizarse para dar a conocer información o acciones directamente relacionadas con el cumplimiento de sus funciones propias».
Y hay más. Contraloría prohíbe utilizar este tipo de publicaciones para «emitir expresiones que no digan relación con el funcionamiento institucional». Lo mismo con utilizar los canales oficiales para difundir mensajes políticos.
El video roza la desinformación
Las acusaciones a las que el municipio hace alusión (difundir mentiras, noticias falsas, sembrar el odio) son acciones conocidas comunicacionalmente como «desinformación». Desinformar es dar de forma deliberada datos falsos, manipulados o incompletos con el fin de engañar, confundir o manipular a las personas.
Sin embargo, el propio video subido por el municipio (al no informar quiénes son los acusados y en qué casos concretos se basan los funcionarios para lanzar las acusaciones) podría caer dentro de ese concepto.
¿La razón? Según el Marco de Desorden Informativo adoptado por la UNESCO, el video puede ser clasificado como «contenido engañoso». Esto, ya que usa «afirmaciones no verificables», «no presenta evidencias» de las acusaciones y «usa un formato de comunicación institucional» para tomar credibilidad.
LA FONTANA contactó al equipo de Comunicaciones de la Municipalidad de San Carlos para solicitar el detalle de publicaciones o «noticias falsas» que acusa el video. Está a la espera de una respuesta.













