El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) informó este miércoles, 21 de octubre, sobre nuevas mediciones de gases en el Complejo Volcánico Nevados de Chillán (Región de Ñuble). Los trabajos incluyeron vuelos con drones y recolección de muestras para estudiar su actividad.
La campaña estuvo a cargo de Claudia Bucarey y María Angélica Contreras, profesionales del Área de Monitoreo Volcánico de Sernageomin. Ambas realizaron mediciones de la composición de gases y trabajos de caracterización de los materiales emitidos por el volcán.
También recolectaron muestras para su posterior análisis en laboratorio y efectuaron observaciones mediante drones. Estos antecedentes permitirán complementar la información obtenida por los instrumentos que vigilan permanentemente el complejo.
Desde el organismo explicaron la importancia de combinar ambas formas de vigilancia. “Cada campaña nos permite obtener información clave para comprender cómo evolucionan nuestros macizos”, señalaron desde Sernageomin.
Sernageomin indicó que los datos serán incorporados a sus análisis técnicos sobre el actual ciclo eruptivo. Sin embargo, no comunicó resultados definitivos de las mediciones ni anunció modificaciones al nivel de alerta.
Qué ocurre actualmente con Nevados de Chillán
El complejo volcánico permanece bajo Alerta Técnica Amarilla, vigente desde el 15 de junio de 2026. Este nivel fue establecido después de que los instrumentos registraran un incremento de su actividad interna y superficial.
Durante septiembre se identificaron nuevos cambios en el comportamiento del sistema. Sernageomin informó sobre emisiones de material volcánico y variaciones en los parámetros de vigilancia, lo que motivó medidas preventivas adicionales.
El pasado 27 de septiembre se produjo una explosión que generó una columna de aproximadamente 900 metros de altura. El episodio estuvo acompañado por incandescencia y proyección de material volcánico, según informó anteriormente LA FONTANA.
Posteriormente, los antecedentes recopilados por el Programa Global de Vulcanismo del Smithsonian consignaron la presencia de un nuevo flujo de lava, visible desde el 29 de septiembre. Este registro forma parte de la actividad eruptiva reciente del complejo.
Alerta amarilla y perímetro de seguridad
El 25 de septiembre, Sernageomin anunció la ampliación de 1 a 2 kilómetros del radio de exclusión alrededor del centro de emisión activo. La medida respondió al incremento de la actividad volcánica observado durante ese mes.
El organismo advirtió entonces sobre la posibilidad de nuevas explosiones con proyección de fragmentos volcánicos, cenizas y gases. También precisó que la dispersión de cenizas podría extenderse más allá del perímetro señalado.
En paralelo, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) mantenía una Alerta Temprana Preventiva para Pinto y Coihueco, comunas de la Región de Ñuble. Esta condición figuraba en sus reportes del 20 de octubre y corresponde a una medida preventiva distinta de la alerta técnica volcánica.
Por ahora, la nueva campaña de mediciones no ha dado lugar a un anuncio de cambio de alerta. Los resultados serán incorporados al trabajo de los especialistas, quienes continuarán evaluando la evolución del complejo volcánico.
La información sobre el nivel técnico de vigilancia puede consultarse en el portal oficial de alertas volcánicas de Sernageomin.













