Una de las explicaciones que dio el municipio de San Carlos (Región de Ñuble) ante las graves inundaciones de 2023 fue que la comuna no cuenta con un Plan Maestro de Aguas Lluvias. Desde ese mismo se realiza un estudio para diagnosticar la situación comunal y, tras ello, proponer uno.
Este jueves, 3 de abril, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del MOP expuso ante el concejo municipal los primeros hallazgos de dicho diagnóstico. El análisis ha revelado serias deficiencias en la infraestructura de drenaje, que afectan principalmente a las zonas más bajas de la ciudad.
Uno de los problemas clave identificados fue la falta de capacidad de los sistemas de drenaje existentes. «Los canales de riego, diseñados para caudales mínimos, no están preparados para evacuar las grandes cantidades de agua generadas por lluvias intensas», explicó Willy Villalobos, inspector fiscal del proyecto.
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Canales obstruidos, cerrados o ciegos
Además, varios de estos sistemas están obstruidos o «ciegos», como el colector en la Plaza de San Carlos, que no tiene salida y bloquea el flujo de agua. Otro hallazgo significativo fue la impermeabilización del suelo debido al crecimiento urbano desordenado, lo que ha impedido la infiltración de agua.
El alcalde Rubén Méndez destacó que «el suelo de San Carlos ya no puede absorber las lluvias como antes, lo que incrementa el volumen de agua escurrida hacia las zonas bajas«. Además, se identificaron graves deficiencias en el mantenimiento de los canales de drenaje, ya que muchos de ellos pasan por propiedades privadas, lo que dificulta el acceso para su limpieza.
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Plan de aguas lluvias demorará años
El Plan Maestro de Aguas Lluvias busca resolver estos problemas a largo plazo. El estudio está siendo ejecutado por la consultora Prima Ingeniería LTDA, con financiamiento del Ministerio de Obras Públicas.
Se espera que el diagnóstico termine en 2026, con la implementación de soluciones a partir de 2027. Aunque la ejecución de las obras podría extenderse incluso hasta 2030.
El proyecto considera la intervención en los cauces naturales como el estero Navotavo (que cruza toda la ciudad) y el canal municipal, que actualmente no tienen la capacidad para manejar las lluvias intensas.
Villalobos destacó que “el objetivo es mejorar la infraestructura existente y construir nuevos sistemas de drenaje para evitar futuras inundaciones”. Mientras, el alcalde aseguró que habrá participación vecinal: “Las experiencias de la comunidad nos permiten ajustar el diagnóstico y las soluciones a las necesidades reales de la ciudad», dijo.
Aunque la ejecución de las obras podría extenderse hasta 2030, Villalobos aseguró que el equipo continuará trabajando en mantenciones preventivas mientras se avanza en las soluciones definitivas.