La Región de Ñuble enfrenta una de sus semanas más complejas producto de la emergencia forestal que mantiene a la zona bajo Estado de Catástrofe.
Tras el Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) realizado en Chillán, encabezado por el Ministro del Interior, Álvaro Elizalde, se actualizaron las cifras que permiten dimensionar con exactitud cuántos incendios en Ñuble mantiene activos y cuál es el nivel de destrucción territorial hasta este lunes 19 de enero.
El balance oficial confirma que la situación humana es crítica, manteniéndose el saldo de una persona fallecida y elevando la cifra de damnificados a 272 personas, de las cuales 23 se encuentran en albergues recibiendo asistencia estatal.
Hay 8 grandes incendios activos
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) entregó un desglose técnico que revela la magnitud del daño en la vegetación y zonas rurales.
En la comuna de Ránquil, la situación es la más severa de la región, presentando dos focos de gran envergadura que se mantienen en combate: el incendio denominado “Perales Biobío”, que ya ha arrasado con una superficie de 2.800 hectáreas, y el siniestro “Rahuil Bajo”, que suma otras 500 hectáreas afectadas.
A esta destrucción en la provincia de Itata se une la emergencia en Quillón, donde el incendio del sector “Monte Negro” ha consumido 1.500 hectáreas, manteniendo en tensión a los equipos de respuesta y a la comunidad local.
El fuego también ha golpeado con fuerza a la precordillera y otras zonas del valle central. En la comuna de Pinto, se registran dos eventos significativos en estado de combate: el incendio “El Cardal”, que afecta a 666,9 hectáreas, y el foco al interior de la Reserva Nacional Ñuble, con un daño de 36,27 hectáreas.
Asimismo, en la comuna de San Nicolás se reporta el incendio “El Manzano” con una superficie de 361 hectáreas, mientras que en El Carmen el siniestro “Huracán” abarca 45 hectáreas.
Por último, la comuna de Bulnes presenta el incendio “Pite”, el cual, a diferencia de los anteriores, se encuentra en estado de extinguido tras afectar 9,7 hectáreas.
25 casas totalmente destruidas y 36 alertas de evacuación
La infraestructura habitacional ha sufrido un impacto considerable, según el cruce de datos entre Senapred, el Ministerio de Educación y Carabineros.
El catastro indica que existen 25 viviendas totalmente destruidas por el avance de las llamas, lo que representa una pérdida irreparable para decenas de familias.
Además, se contabilizan 6 viviendas con daño mayor y un total de 140 inmuebles con daño menor.
La autoridad enfatizó que el proceso de evaluación continúa, existiendo actualmente 33 viviendas en proceso de revisión técnica para determinar su nivel de afectación real y canalizar las ayudas correspondientes.
Desde el inicio de la emergencia el día sábado, 17 de enero, se han enviado un total de 36 mensajes del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) a los teléfonos móviles de la población.
El desglose temporal muestra la rápida escalada del peligro: durante la jornada del 17 de enero se emitieron 22 alertas, mientras que el día 18 se enviaron otras 14 notificaciones de evacuación preventiva.













