Apenas ocho viviendas de emergencia se encuentran habitables de las 162 instaladas en la Región de Ñuble. Así lo reveló el Gobierno Regional de Ñuble este martes, 17 de febrero, a un mes del inicio de los incendios forestales.
La cifra evidencia una brecha significativa entre el montaje de las estructuras y su funcionalidad real para las familias damnificadas. Según los datos del GORE, el avance en la instalación alcanza el 92% de las 179 unidades solicitadas en la zona.
Sin embargo, la ausencia de servicios básicos como agua potable, electricidad y alcantarillado impide la ocupación inmediata de los inmuebles. El desglose territorial muestra que las comunas de Portezuelo, Quillón y Bulnes tienen cero viviendas en condiciones de ser habitadas.
La cifra de viviendas habitable no ha cambiado en más de una semana. Ya el 10 de febrero el GORE informaba que eran apenas 8 las viviendas que podían ser entregadas correctamente los damnificados.
«Es una solución a medias»
La situación en la comuna de Ránquil presenta 18 casas que operan con baños químicos como solución provisoria. Por su parte, San Nicolás es la única comuna que cuenta con las ocho viviendas que poseen los estándares necesarios para su uso.
El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, señaló que “instalar una estructura y que la gente no pueda vivir dignamente en ella es una solución a medias. Esto no es responsabilidad de una institución en particular, sino de un sistema centralizado”.
Ante este escenario, se constituyó una mesa de trabajo integrada por el Gore, Senapred, el Seremi de Vivienda y el Serviu. El objetivo de la instancia es coordinar a los servicios públicos para acelerar la habilitación de los suministros sanitarios pendientes.
Gobierno promete instalar viviendas que faltan
Las autoridades explicaron que las dificultades operativas en sectores de difícil acceso han ralentizado las conexiones a las redes. Se proyecta que el montaje físico de las viviendas llegue al 100% durante la próxima semana.
El director regional (s) de Senapred, Cristian Matus, indicó que “trabajamos en paralelo en el equipamiento básico (…) y en la instalación de servicios sanitarios (…), proceso que ha sido más lento por la compleja logística”.
La instancia de coordinación busca también agilizar los procesos para la entrega de soluciones de vivienda definitiva. El análisis de las autoridades apunta a las trabas burocráticas del nivel central como un factor que retrasa la respuesta en terreno.
Al cierre, el gobernador regional agregó: “no podemos seguir dependiendo de decisiones que se toman a kilómetros de distancia cuando la emergencia ocurre en nuestro territorio. Las familias de Ñuble merecen respuestas rápidas”.













