Un joven de diecinueve años falleció producto de impactos balísticos recibidos en su tórax. Así lo informó la Fiscalía de Chillán este martes, 3 de marzo mediante un reporte oficial. El hecho investigado ocurrió durante esta madrugada en la comuna de Coihueco (Región de Ñuble).
La autoridad persecutora entregó antecedentes cronológicos sobre el crimen ocurrido en la zona. Pasadas las 07:30 hrs. de la mañana del martes, la víctima arribó al Centro de Salud Familiar (Cesfam). Dicho recinto de atención primaria se ubica en la misma comuna.
El traslado del herido al establecimiento asistencial fue ejecutado por terceras personas. El paciente fue ingresado al recinto médico por un grupo de cuatro hombres. Posteriormente, los individuos abandonaron a la víctima en el lugar y se dieron a la fuga.
Una vez al interior de la unidad de salud, el personal examinó al afectado. Los profesionales de turno constataron que el paciente mantenía graves lesiones corporales. El joven presentaba dos impactos de bala.
Frente al diagnóstico clínico preliminar, el equipo de salud determinó un traslado urgente. El paciente fue derivado inmediatamente hacia el Hospital Herminda Martin. Este complejo sanitario asistencial se encuentra emplazado en la ciudad de Chillán.
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Indagatorias de la Brigada de Homicidios
Al interior del recinto hospitalario, los especialistas mantuvieron los esfuerzos médicos correspondientes. Pese a dichas labores de salud, el hombre afectado perdió la vida. La defunción del joven se produjo producto de las heridas sufridas previamente.
A raíz del deceso de la víctima, el ente persecutor tomó acciones operativas. La Fiscalía instruyó el trabajo especializado de la Brigada de Homicidios de la PDI. El mandato ordenado busca investigar las circunstancias exactas de la muerte del joven.
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El trabajo policial en terreno permitió identificar un sector específico dentro de Coihueco, cuyas coordenadas se mantienen en reserva. En aquel perímetro de la comuna, los detectives encontraron indicios sobre los hechos.
El rastreo policial detectó la existencia de evidencias físicas de impactos balísticos. Las marcas de los proyectiles de fuego quedaron registradas en un automóvil y una vivienda. Actualmente, aquellos elementos físicos son objetos de pericias ejecutadas por la policía especializada.













