Coordinar los pasos para reactivar el Embalse Nueva La Punilla. Ese fue el objetivo de la reunión desarrollada con miembros de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y regantes locales. Así lo informó la Junta de Vigilancia Río Ñuble este jueves, 23 de abril.
La obra quedó a cargo de la repartición dependiente del Ministerio de Obras Públicas (MOP). El traspaso institucional, que permitirá una ejecución directa estatal, fue aprobado por el Consejo de Ministros durante junio de 2025. La modificación administrativa desplaza las atribuciones de la Dirección General de Concesiones.
Durante el encuentro, los asistentes compartieron detalles del plan de trabajo de la entidad responsable. La iniciativa busca concretar la licitación para construir el recinto en la Región de Ñuble. Además, los profesionales presentaron una propuesta de subsidio, plazos y tasas para los agricultores.
El presidente de la Junta de Vigilancia, Fernando Rueda, señaló que «quedó establecido el vínculo de coordinación entre las partes, con el propósito de facilitar una comunicación más expedita en beneficio del proyecto». El dirigente abordó los tiempos y valores discutidos con la autoridad gubernamental respectiva. También mencionó los plazos exigidos por la ley 1123 sobre obras mayores de riego.
«De aquí a 2 años deberíamos tener alguna empresa adjudicada» dijo el MOP
El director regional de la Dirección de Obras Hidráulicas del MOP, Alfredo Ávila, afirmó que «de aquí a dos años más deberíamos estar con alguna empresa adjudicada para la construcción del Embalse Nueva La Punilla«. El funcionario basó su estimación en el cronograma establecido y el equipo de inspectores conformado.
La infraestructura hídrica asegurará y extenderá el riego a 65 mil hectáreas del territorio. El área beneficiada abarca las comunas de San Carlos, Ñiquén, Coihueco, San Nicolás, San Fabián y Chillán.
El recinto multipropósito está destinado al control de crecidas y prevención de incendios. La instalación también favorecerá el consumo humano y el desarrollo turístico zonal. Las variables operativas impactarán directamente a la población local, sumándose a la productividad agrícola.













