Este lunes, 3 de agosto, el Servicio Nacional de Respuesta ante Desastres (Senapred) cambió la alerta roja vigente para la Región de Ñuble y la reemplazó por una nueva alerta amarilla. ¿La razón? Las condiciones meteorológicas han sido favorables tras las recientes lluvias que azotaron el territorio.
Sin embargo, se prevé un nuevo sistema frontal que llegaría a suelo ñublensino este miércoles, 5 de agosto. Eso explica la alerta amarilla que seguirá vigente hasta que las condiciones meteorológicas permitan derogarla.
El delegado presidencial de Ñuble, Diego Sepúlveda, precisó que «la cancelación de la Alerta Roja y el paso a Alerta Amarilla son una muy buena noticia, porque reflejan la disminución de la intensidad del evento meteorológico en Ñuble. Sin embargo, no podemos descuidarnos».
Qué viene para Ñuble con la alerta amarilla por sistema frontal
Para el miércoles 5 de agosto se esperan precipitaciones normales a moderadas durante la tarde y la noche, principalmente en el litoral y la cordillera de la costa. Además, se pronostica viento normal a moderado desde la madrugada del miércoles hasta la noche del viernes 7, en distintos sectores de la región.
El director regional (s) de Senapred, Cristian Matus, explicó que la alerta amarilla se mantiene «dada las afectaciones que tenemos dentro del territorio y la mayor exposición que tienen ciertas familias de las tres provincias de la región».
El funcionario señaló, además, que el organismo mantendrá especial atención en todo el territorio, mejorando las condiciones de conectividad y apoyando a las familias afectadas.
Qué significa el paso de alerta roja a alerta amarilla en Ñuble
Una alerta roja implica riesgo inminente para las personas y activa el máximo despliegue de recursos. Una alerta amarilla indica que el riesgo disminuyó pero no desapareció, por lo que se mantienen los equipos disponibles y el monitoreo de puntos críticos.
En este caso, la Delegación Presidencial de Ñuble junto a los organismos del Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres mantendrán el monitoreo de cauces, esteros, quebradas, sistemas de evacuación de aguas lluvias e infraestructura vial, eléctrica y de telecomunicaciones.












