La Región de Ñuble ya no registra cuarentenas activas por anemia infecciosa equina, luego de contabilizar 17 casos y aplicar 11 cuarentenas durante la emergencia sanitaria. Así lo informó este miércoles, 30 de septiembre, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), tras las acciones de vigilancia, control y seguimiento desarrolladas en la región.
El término de las cuarentenas regionales no significa que la enfermedad haya desaparecido del país. El SAG mantiene vigente la emergencia zoosanitaria nacional declarada en febrero de 2025, mientras continúa la vigilancia epidemiológica para controlar y erradicar el virus.
Vigilancia continuó después de detectar los casos
El director regional subrogante del SAG, Gabriel Bustos, explicó que el levantamiento de las restricciones fue precedido por seguimiento epidemiológico y búsqueda activa de animales.
“Este resultado es fruto de un trabajo sanitario riguroso para hacer el seguimiento de los casos y, a continuación, la vigilancia epidemiológica y de cumplimiento de las medidas establecidas para contener la enfermedad”, señaló.
El trabajo incluyó además muestreos en establecimientos con equinos y seguimiento de los grupos considerados de mayor riesgo.
En julio, LA FONTANA informó que el SAG había realizado 5.000 análisis en 672 establecimientos de Ñuble, cuando la región ya acumulaba los 17 casos detectados durante la emergencia.
La anemia infecciosa equina es una enfermedad viral que afecta a los équidos. El SAG señala que no afecta a las personas y que su principal vía de transmisión detectada en Chile está asociada al uso compartido de instrumentos contaminados con sangre.
Por ello, el Servicio recomienda no compartir agujas ni jeringas entre animales y utilizar una nueva para cada ejemplar. También se deben desinfectar correctamente frenos, bocados, herramientas de herraje, endoscopios y otros implementos compartidos.
SAG llama a registrar predios y equinos
Junto con informar el término de las cuarentenas, el SAG reforzó la incorporación de propietarios y tenedores de equinos al sistema oficial de trazabilidad animal.
El primer paso es obtener el Rol Único Pecuario (RUP), que identifica el establecimiento donde los animales permanecen de manera permanente o temporal.
Para solicitarlo, el propietario o tenedor debe acreditar ante el SAG su relación con el predio. Entre los documentos mencionados por el Servicio figuran título de dominio, contrato de arriendo o usufructo, certificado de dominio vigente y copia de la cédula de identidad.
Una vez obtenido el RUP, corresponde realizar la Declaración de Existencia Animal (DEA). Este registro informa los animales presentes en el establecimiento según especie y categoría, y debe actualizarse al menos una vez al año.
Microchip permite seguir el movimiento de cada animal
En el caso de los equinos, la trazabilidad incorpora además la identificación individual mediante microchip, que permite vincular cada ejemplar con un establecimiento y registrar sus movimientos.
La normativa vigente contempla una implementación gradual de esta obligación según el tipo de actividad. Los centros ecuestres y los predios dedicados a deporte o reproducción ya se encuentran entre los grupos sujetos a las nuevas exigencias, mientras otros tenedores cuentan con plazos posteriores.
El encargado regional Pecuario del SAG, Javier Capponi, explicó que esta información permite realizar investigaciones epidemiológicas y responder con mayor rapidez frente a emergencias sanitarias.
“La trazabilidad comienza con el registro del establecimiento mediante el RUP y se mantiene con la declaración de existencia de animales, conocida como DEA”, indicó.
El SAG mantiene además el llamado a informar oportunamente situaciones sanitarias sospechosas y a cumplir las medidas de identificación y movimiento de equinos, pese al término de las cuarentenas actualmente vigentes en Ñuble.













