El alcalde de San Carlos (Región de Ñuble), Rubén Méndez, denunció este miércoles, 12 de agosto, en el Concejo Municipal que su familia ha recibido amenazas de muerte. Concretamente, sus dos hijos habría recibido amenazas escritas hace poco más de un mes y medio: el 27 de junio.
Según relató el alcalde, una persona desconocida redactó un texto dirigido a sus dos hijos con mensajes como «te perseguiré por siempre hasta lograr que te quites la vida» y «te mataré a ti y a tu familia».
La noticia llega a un día de que la administración municipal publicara un extraño video acusando desinformación, mentiras y odio pero sin señalar situaciones o personas en concreto. Revisa la nota acá.
Qué decían las amenazas a la familia alcalde de San Carlos
El texto amenazante incluía frases como «voy a hacerte la vida de mierda hasta que te mates», «no te escaparás de mí» y «están muertos, malditos de mierda». También instaba a las víctimas a quitarse la vida o amenazaba con hacerlo «con mis propias manos».
Méndez reconoció el impacto que el hecho ha tenido en su familia. «Hemos trabajado día a día nuestras responsabilidades a veces con el corazón apretado, desvelados, pero nos mantenemos firmes y sonreímos y abrazamos con afecto porque no queremos que estas heridas nos cambien», señaló.
La respuesta del alcalde de San Carlos ante las amenazas
Según el jefe comunal, la familia realizó la denuncia ante las autoridades competentes (aunque prefirió no ahondar en esos detalles) y confía en que se encontrará al responsable. «Sé que vamos a encontrar responsables, de verdad lo sé. Estoy seguro», afirmó.
«Podrán cuestionarme, podrán criticar mis decisiones. Para eso está la democracia. Pero nuestros hijos, nuestras familias y nuestra integridad no pueden ser usadas como herramienta para atacar políticamente a alguien», sostuvo.
«Hago un llamado a que nos entendamos como personas educadas y no demos espacio a quienes solo quieren meter odio en la cabeza de nuestros ciudadanos«, dijo la autoridad muncipal.
Revisa acá la carta completa que leyó el alcalde
LA FONTANA accedió a la transcripción completa de la carta que leyó el alcalde Méndez para informar de la situación al Concejo Municipal este 12 de agosto:
Hoy partiré mi cuenta de una forma diferente. Hablaré más que como alcalde, como esposo y como padre. Creo que eso también es parte de mi responsabilidad desde el lugar que ocupo.
El 27 de junio, mi familia fue amenazada de muerte. Una persona que hasta ahora es desconocida redactó un texto de amenaza y lo dirigió a mis dos hijos. No se trataba de una amenaza cualquiera, de una broma ni de un simple juego.
En ese texto se les amenaza directamente de muerte, se les señala que serán perseguidos y se les insta a quitarse la vida. También se amenaza a nuestra familia. Se les dice que serán perseguidos por el resto de sus vidas y que serán destruidos.
Como familia, durante este tiempo hemos hecho grandes esfuerzos por continuar nuestra vida con normalidad. Pero es imposible evitar la angustia y la preocupación que esto nos provoca. Hemos cumplido día a día con nuestras responsabilidades, a veces con el corazón apretado y desvelados, pero nos mantenemos firmes. Sonreímos y abrazamos con afecto porque no queremos que estas heridas nos cambien ni que el odio de algunos nos derrote.
Frente a hechos tan graves hicimos lo que corresponde. Denunciamos ante las autoridades competentes y dejamos que la justicia y la investigación hagan su trabajo. Sé que vamos a encontrar a los responsables. De verdad lo sé. Estoy seguro.
Pero no me voy a referir a eso. Solo diré que tengo el anhelo y la determinación de que se haga justicia y que, junto a mi familia, lucharemos para lograrlo.
No pretendo, estimado Concejo, usar esta instancia para acusar a alguien en particular, responder ataques ni hacer de esto un espectáculo. Pero tampoco voy a guardar silencio cuando se trata de mi familia.
Podrán cuestionarme y podrán criticar mis decisiones, alguna obra, algún programa o alguna gestión. Para eso está la democracia. Para eso está este Concejo, los organismos fiscalizadores y los ciudadanos.
Pero nuestros hijos, nuestras familias y nuestra integridad no pueden ser utilizados como herramientas para atacar políticamente a alguien. Cuando decidí entrar en este mundo de la política asumí que tendría costos altos para mí. Lo entiendo. Pero me niego a aceptar que en política todo esté permitido.
Hoy existen medios que inventan información y quedan en total impunidad. De manera anónima, hay personas que escriben contra otras personas. Se insultan sin siquiera conocerse. ¿De verdad es esta la sociedad que queremos? ¿De verdad esta es la forma de entendernos que queremos que vean nuestros hijos?
Hay personas que incitan al odio y también personas que están dispuestas a odiar. Hay personas obsesivas que repiten tanto su discurso que algo de esa obsesión queda. Hay personas a las cuales simplemente les pagan por denostar.
Yo no quiero eso para San Carlos, de verdad. No quiero que validemos eso. Ni ustedes, ni yo, ni la gente que está en sus casas.
Por eso me siento obligado a hacer mención a todo esto. Si dejamos que esto siga pasando, lo que le ocurre a mi familia hoy le puede ocurrir a su familia mañana.
Que esto no se confunda con el legítimo derecho que todos tienen a criticar o a no estar de acuerdo con las decisiones que me corresponde tomar. Y que se entienda también que, para bien o para mal, me corresponde tomarlas porque me eligieron para eso.
Lamento profundamente que este no sea solo el dolor de mi familia. Hay otras familias que sufren cobardes agresiones en las redes sociales. También hay funcionarios municipales que son funados cruelmente y respecto de quienes se inventan historias para comprometerlos incluso a nivel familiar.
Vamos a defender a esos funcionarios con todos los mecanismos que la ley nos otorga.
Quiero decir con claridad que seguiré adelante. Porque, aunque duele, yo no tengo miedo. De verdad no tengo miedo. Tengo esperanza y tengo la fortaleza necesaria para continuar.
Voy a seguir caminando por las calles como lo hago siempre, porque no voy a dejar que el miedo nos paralice. No voy a dejar que nos ganen esta batalla. Mi familia me está apoyando en esto.
No voy a dejar de trabajar por la ciudad que tanto amo. Aunque a muchos les duela, estamos trabajando bien. Estamos logrando cosas enormes para San Carlos y vamos a seguir adelante.
Cuento con muchos funcionarios honestos y trabajadores, con quienes avanzamos codo a codo. Veo su alegría cada vez que hacemos algo bueno para San Carlos.
Pero tampoco me voy a olvidar de que debemos proteger a las familias de San Carlos: a las familias como la mía y a las de ustedes.
Muchas gracias.













