El Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó la situación de los ríos de la Región de Ñuble tras las lluvias intermitentes que afectan a la zona desde el pasado lunes. El reporte, emitido la mañana del miércoles 26 de agosto, destaca al río Chillán, cuyo cauce se encuentra en alerta amarilla.
La medición pertenece a la estación ubicada en Esperanza. El organismo señaló que mantiene vigilancia sobre los cauces regionales ante posibles cambios o afectaciones.
¿Qué significa tener al río Chillán en alerta amarilla?
La Dirección General de Aguas utiliza cuatro categorías: sin alerta, azul, amarilla y roja. La amarilla corresponde al nivel ubicado sobre la azul y bajo la roja, según la escala oficial de la DGA.
El MOP ha descrito anteriormente la alerta azul como el nivel primario de una crecida. Por tanto, la condición amarilla representa un umbral superior dentro del sistema de monitoreo.
El color informado corresponde a la lectura de una estación determinada. El reporte no permite afirmar que todos los sectores del río Chillán presentan el mismo comportamiento.
Tampoco se informaron desbordes, evacuaciones ni daños asociados al río durante el corte de las 6:30 horas. El dato disponible corresponde exclusivamente al nivel de alerta hidrométrica.
Otros cauces están bajo alerta azul
Los ríos Perquilauquén, Sauces y Niblinto permanecían en alerta azul durante el mismo reporte. Se trata del primer nivel de alerta utilizado por la red.
Las demás estaciones consideradas en el monitoreo registraban niveles inferiores al umbral azul. El MOP no identificó nuevas estaciones con alerta amarilla o roja.
La información entregada no incluye los valores exactos de altura o caudal de cada estación a las 6:30 horas. Tampoco detalla la variación registrada durante la madrugada.
¿Cómo funciona el monitoreo de los ríos?
La Dirección General de Aguas mantiene una Red de Alerta de Crecidas para observar el comportamiento de distintos cauces. Sus estaciones permiten seguir los cambios durante eventos meteorológicos.
La DGA ha incorporado sensores que miden el nivel del agua y transmiten información en línea. Los datos pueden enviarse a Senapred y a los comités de gestión del riesgo.
La información sirve para anticipar aumentos de caudal y apoyar decisiones de emergencia. Sin embargo, el reporte difundido no contiene una orden de evacuación.













