Un nuevo robo afectó al restaurante L’Acogida 1, ubicado junto a la Ruta 5 Sur en la Región de Ñuble, durante la madrugada del domingo, 13 de septiembre. El establecimiento estimó en cerca de $2 millones las pérdidas y daños provocados durante el hecho.
Según relató a LA FONTANA el propietario del local, Víctor Rodríguez, el ingreso ocurrió aproximadamente a las 01:42 horas, cuando tres personas habrían llegado al establecimiento en una camioneta roja, doble cabina y con vidrios polarizados. El restaurante se encontraba cerrado y no había personas en su interior.
Robaron alimentos y provocaron daños en el restaurante
Los responsables habrían forzado candados y accesos, además de causar daños en mamparas y otras partes de la infraestructura.
Entre los productos sustraídos había longanizas, quesos, bebidas, botellas de alcohol, cerveza y cajas de carne, mercadería que el establecimiento había adquirido de cara a las celebraciones de Fiestas Patrias.
“Los daños fueron la infraestructura, las mamparas, la mercadería, muchas longanizas, quesos, bebidas, alcohol, botellas de cerveza, cajas de carne”, relató el propietario.
Tras advertir lo ocurrido, se realizó una denuncia y Carabineros concurrió al establecimiento, según indicó el afectado. El propietario señaló que el personal policial llegó aproximadamente entre 15 y 20 minutos después del aviso.
Pese a los daños, el restaurante logró retomar posteriormente su funcionamiento. El dueño sostuvo, sin embargo, que permanece la preocupación ante la posibilidad de sufrir un nuevo hecho similar.
Propietario acusa falta de prevención en la Ruta 5 Sur
El responsable de L’Acogida 1 aseguró que no se trata del primer robo sufrido por el establecimiento, aunque no precisó cuántos hechos anteriores se han registrado.
“Nuevamente vuelvan, esa es la sensación de frustración, que estamos al desamparo en cuanto a las medidas de seguridad o estrategias de seguridad para con los locatarios de la Ruta 5”, manifestó Rodríguez.
El propietario planteó que la carretera requiere mayores medidas preventivas y de control, considerando la actividad comercial y rural existente en sus alrededores. La afirmación corresponde a su apreciación sobre las condiciones de seguridad del sector.
En un comunicado público, el establecimiento señaló sentir “pena, impotencia y un profundo desamparo” tras el nuevo robo. También destacó que detrás del restaurante existen trabajadores y familias que dependen de su funcionamiento.
“Uno está cansado de eso, como emprendedor, como empresario”, expresó Rodríguez al describir el impacto que, asegura, han tenido los hechos reiterados.













