La Región de Ñuble llegó a la primavera con más agua en sus principales ríos y nieve sobre lo habitual en el volcán Chillán. Así lo indica el balance de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP), con datos al 30 de septiembre de 2026.
Durante septiembre, los principales ríos de Ñuble registraron caudales 45,4% superiores a sus valores históricos, en promedio. En tanto, la acumulación de nieve en el volcán Chillán se ubicó un 21% sobre su promedio.
Las precipitaciones también presentaron resultados favorables, con un superávit regional de 30,1% respecto de lo normal. Estos indicadores permiten evaluar la disponibilidad hídrica regional, aunque no garantizan por sí solos el abastecimiento de agua durante el verano.
Las Trancas acumuló más del doble de las precipitaciones normales
El balance muestra diferencias entre las tres provincias de Ñuble. El seremi de Obras Públicas, Luis Carrasco, explicó cómo se distribuyó el superávit de precipitaciones en el territorio.
“En Diguillín esta cifra llega al 35,7%, en Itata al 31,7% y en Punilla al 17,4%”, señaló la autoridad.
El registro más destacado corresponde a Las Trancas, donde se acumularon 3.388,1 milímetros de precipitaciones entre enero y septiembre. Esta cantidad representa un 119,1% más de lo normal, es decir, más del doble del promedio histórico para ese periodo.
Sin embargo, los resultados no fueron iguales en todas las estaciones. Mientras Chillán registró un superávit de 13%, la estación de Pemuco presentó un déficit de 7,8%.
En julio, LA FONTANA informó sobre el déficit de nieve registrado en la cordillera de Ñuble, que entonces alcanzaba un 43% respecto del promedio histórico. El nuevo balance corresponde al cierre de septiembre, por lo que refleja condiciones medidas en un momento posterior de la temporada.
Embalse Coihueco alcanza el 85% de su capacidad
El informe también evaluó el estado de los embalses utilizados para el riego agrícola en Ñuble, incluidos algunos ubicados fuera de la región.
El embalse Coihueco, único de los considerados que se encuentra dentro de Ñuble, registró un 85% de llenado. Este porcentaje representa la proporción de su capacidad ocupada al momento del balance.
Por su parte, el embalse Digua, ubicado en la Región del Maule, alcanzó el 99,2% de su capacidad. En cambio, Laguna del Laja, en la Región del Biobío, presentó un déficit de 14,3% respecto de su promedio histórico.
Aunque ambos embalses se encuentran fuera del territorio regional, también contribuyen al riego de agricultores de Ñuble. Sus indicadores forman parte de los antecedentes considerados para evaluar la disponibilidad de agua.
La DGA continuará monitoreando las precipitaciones, los caudales, la nieve y los embalses, además de las aguas subterráneas. El seguimiento permitirá actualizar los antecedentes sobre la situación hídrica durante los próximos meses.













