Un hombre de 21 años quedó en prisión preventiva por el homicidio de un adolescente de 17 años en Chillán (Región de Ñuble). El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, 25 de octubre, en la población Santa Filomena, según informó la Fiscalía Regional.
La fiscal de Chillán, Mary Carmen Farías Valenzuela, explicó que el imputado fue formalizado por homicidio y porte ilegal de arma de fuego. Durante la audiencia, el Ministerio Público expuso los antecedentes reunidos sobre el ataque.
Según la investigación, el hombre habría utilizado una escopeta corta para efectuar un disparo a corta distancia. La víctima recibió el impacto en el rostro y falleció en el lugar.
La fiscal señaló que el imputado “efectuó un disparo a corta distancia apuntando hacia el rostro de la víctima”. De acuerdo con su relato, el hombre huyó después del ataque.
Tras el homicidio, la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) desarrolló diligencias para identificar y ubicar al presunto responsable. El trabajo policial permitió concretar su detención y ponerlo a disposición del tribunal.
La Fiscalía solicitó la prisión preventiva del imputado, considerando la gravedad del delito investigado. También incorporó antecedentes relacionados con otras causas judiciales que involucraban al joven.
Imputado había incumplido arresto domiciliario nocturno
Uno de los antecedentes presentados en la audiencia fue el incumplimiento de una medida cautelar anterior. Según la Fiscalía, el imputado debía cumplir arresto domiciliario nocturno por otra investigación.
Esa causa correspondía al delito de receptación de vehículo motorizado, relacionado con vehículos de procedencia ilícita. El comunicado no detalla las circunstancias del incumplimiento ni la situación procesal actual de esa investigación.
Además, el Ministerio Público informó que el hombre cumplía una pena remitida por una condena dictada en Chañaral. La información entregada no especifica el delito por el cual había sido condenado anteriormente.
Durante la formalización, la fiscal Farías sostuvo que “la libertad del imputado constituye un peligro para la seguridad de la sociedad”. La persecutora fundamentó su solicitud en la naturaleza de los hechos investigados y las posibles sanciones penales.
El Juzgado de Garantía de Chillán acogió los argumentos de la Fiscalía y decretó la prisión preventiva. La decisión implica que el imputado permanecerá privado de libertad mientras se desarrolla la investigación, salvo que la medida sea modificada judicialmente.
El tribunal estableció un plazo de cuatro meses para investigar. Las diligencias continuarán bajo la dirección del Ministerio Público, junto con la Brigada de Homicidios de la PDI.
La investigación considera los delitos de homicidio y porte ilegal de arma de fuego. Ambos fueron comunicados al imputado durante la audiencia de formalización.
La prisión preventiva es una medida cautelar y no constituye una condena por los hechos investigados. El imputado mantiene su presunción de inocencia respecto de estos cargos mientras no exista una sentencia condenatoria firme.













